lunes, 15 de noviembre de 2010

¿Cómo mantenerte fiel a ti mismo?

¿Qué significa que seamos nosotros mismos? ¿Cómo podemos ser otra cosa?¿Cuándo estoy siendo yo mismo y cuándo paso a ser otra persona?, esto son disquisiciones mentales que no sé si tienen mucho sentido, ya que cuando estoy siendo otra persona, ¿quién estoy siendo?
Al parecer, cuando nos sentimos “víctimas” de nuestras emociones, o de nuestros impulsos, o de nuestros sentimientos más oscuros, no somos nosotros mismos, o bien cuando hago algo que no me gusta, estoy atado a un trabajo aburrido, tengo un jefe detestable o soporto un matrimonio insufrible, no estoy siendo yo mismo, o bien cuando imito a mi padre, a mi hermano, a un actor de la tele, no estoy siendo yo mismo, o cuando busco en las marcas, en las ideas prestadas, señales de identidad con las que poder compararme con los demás, no estoy siendo yo mismo. Esto suena un poco ridículo, ya que parece que solo somos nosotros mismos cuando estamos en un estado ideal de nirvana, cuando nos sentimos bien y a gusto.

Creo que somos lo que somos, estemos bien, mal, enfadados, alegres o tristes. Asumir lo que somos es una parte importante de ser “nosotros mismos”, y no entrar en filosofías de “cómo ser tú mismo”

“A rose is a rose is a rose", Gertrude Stein

Antes de pensar en ser “yo mismo”, prefiero pensar en cómo tomar conciencia de mi realidad, y aquí, recurrimos a los clásicos, en este caso al oráculo de Delfos, que según mi perspectiva, incide en lo siguiente:

• Conócete a ti mismo porque tu verdadero tesoro esta dentro de ti.

• Conócete en tu justa medida, según el significado particular que le das a tu existencia.

• Cuídate a ti mismo

• Nada en exceso

Según esto, antes de poder ser “yo mismo”, he de conocer quien “estoy siendo”. Buscar atajos solo consigue distanciarme de la realidad y de mi ser esencial.

Gurjieff aseveraba que el ser humano debía ir alejando sus yoes aprendidos, sus personajes manipuladores, su conductor del carruaje para que el yo esencial, el pasajero del carruaje pudiera emerger. Esto se conseguía tras un largo entrenamiento que comenzaba tomando conciencia de estos yoes, de estos procesos, de estos patrones automáticos. Decirle a un adolescente que ha de ser él mismo y que no ha de comprar zapatillas de marca no sé si le servirá de mucha ayuda. De la misma forma, para que un homosexual pueda salir del armario ha de tener conciencia de su preferencia sexual, para poder conectar con nuestro ser esencial debemos antes tomar conciencia de quién está conduciendo la máquina, quién estamos siendo.

Antonio Diaz Deus

1 comentario:

  1. Como dice el Oráculo de Delfos, conócete "a ti mismo", y conocerás "al mundo"...

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