miércoles, 21 de febrero de 2018

La tercera llave, la determinación.



Muchas veces nos ocurre que hemos de hacer algo y no lo hacemos. Nos quedamos frustrados, indolentes, pensando en lo que no fue y pudo ser.  Siempre nos queda la frase "y si hubiera hecho esto, qué habría pasado?

Aún recuerdo en mi adolescencia, ligando, que la frase: "el no ya lo tienes", era muy efectiva ante el miedo escénico. En términos de negociación, significa que no pierdes nada por intentarlo, es un mantra que comunica movimiento, acción.
Hay un concepto interesante que tiene que ver con esto y es el de beneficio oculto. La ganancia ó beneficio oculto representa lo que yo gano cuando no cumplo mi objetivo. Así, si me he propuesto levantarme todos los días a las 7:00 am para ir a correr, el beneficio oculto representa quedarse en la cama calentito. El beneficio oculto  de quedarse paralizado ante una chica tiene detrás el miedo al rechazo, al compromiso...
Así, hemos visto dos formas efectivas de mejorar nuestra acción: mantras que impulsan a la acción y mirar el beneficio oculto. Una tercera forma de hacerlo es mirando al instinto, a nuestra inteligencia corporal, a nuestro animal interior.
Puede ocurrir que tomemos la iniciativa en algún tema y a las primeras de cambio, abandonamos. ¿Qué es lo que nos hace mantenernos en la acción? ¿Qué nos lleva a seguir conectados con nuestra iniciativa al margen de los conflictos que puedan surgir?
Lo que nos mantiene atados a la acción es el instinto, que también tiene que ver con el cuerpo, con el deseo, la diversión, el sexo. Esto es lo que llamo la tercera llave, la determinación, necesaria para mantener las acciones que hemos iniciado.
El instinto también tiene que ver con nuestro posicionamiento en la sociedad, con el lugar que ocupo en mi grupo social, en el trabajo, en la familia. Poca conexión con el instinto supone un posicionamiento poco arraigado. Hay personas que fundamentan su posicionamiento en campañas de marketing pero eso no es un posicionamiento real, solo imaginario, porque no está fundamentado en tu ser interior, sino más bien en tu máscara.
Trabajar el instinto es un largo camino. Puede ayudar pasear por el monte y tambien puede ayudar una ceremonia de Ayahuasca. Hay un montón de trabajo corporal Conectar con el deseo, retomar el juego del niño, escuchar al cuerpo

Así esta tercera llave nos da mucho,  nos da conexión con la vida, deseo, diversión, alegría y también posicionamiento, desde el contacto con nuestro animal interior.

Antonio Diaz Deus

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